"¡DISPARAD SOBRE NOSOTROS, EL ENEMIGO ESTÁ DENTRO!"
Estas fueron las últimas órdenes emitidas por el Coronel Pinilla por la radio en comunicación con el comandante del buque Almirante Cervera, situado en la cercanía de la costa de Gijón (Asturias). Era ya 21 de agosto de 1936 y el Coronel Antonio Pinilla Barceló, junto con el pequeño contingente que quedaba del Regimiento de Infantería de montaña nº 40, el cual comandaba, llevaban varias semanas resistiendo y defendiendo el Cuartel de Simancas pero, el mal estado de los escasos defensores, debido a la falta de víveres, hizo que fuera imposible resistir el ataque final de la horda roja que rodeaba el Cuartel de Simancas. ¡DISPARAD SOBRE NOSOTROS, EL ENEMIGO ESTÁ DENTRO! Ésta fue la última orden dictada por el heróico Coronel Pinilla, dispuesto ya para el máximo sacrificio que un hombre puede realizar en defensa de algo en lo que cree y ama: su Patria. Y ese mismo día murió; la orda roja de socialistas, comunistas y anarquistas ejecutó a toda la oficialidad que quedaba viva en ...